Las crisis recientes han tenido un elevado costo fiscal para el Estado dominicano, comenzando por la pandemia de covid-19. Los recursos para enfrentar sus efectos, solo en término de asistencia, vía programas creados, totalizan RD$208,981 millones.
Así lo indica un corte numérico del 19 de marzo de 2022. Mirando el tema de la crisis en su conjunto y más allá del covid, hay que sumar otros recursos, como los dispuestos para evitar golpes bruscos en la población por subidas de precio de los combustibles (empujadas a su vez por el incremento del petróleo a nivel internacional), que entre enero y el día primero de abril totalizan RD$6,693 millones.
Pero hay otro elemento que ha venido a sumar presión al momento convulso que vive el mundo, cuyos efectos se sienten en República Dominicana y otras naciones: El conflicto bélico entre Rusia y Ucrania, dos naciones que producen granos, gas natural y fertilizantes.
De acuerdo con datos oficiales, los recursos asociados al combate de covid-19 en detalle son estos: Un total de contratos activos por RD$8,285 millones, a través de 760 contratos. A través del programa Pa’ Ti, que fue un esquema de asistencia al trabajador independiente, el total de ayudas entregadas totalizó RD$7,403 millones, y vía el del Fondo de Asistencia al Empleado (FASE) se entregaron RD$50,909 millones.
Por concepto de FASE Turismo, el total de ayudas entregadas fue de RD$110 millones y a través de Quédate en Casa, el total de ayudas entregadas fue de RD$86,656 millones. Por vía de incentivos se dispuso de RD$8,341 millones. “Otros gastos” se realizaron por 47,277 millones.
El FASE fue un programa de apoyo transitorio para los trabajadores formales del sector privado, creado cuando inició la pandemia, en la gestión de Danilo Medina, en marzo de 2020, que incluía una transferencia monetaria, con el objetivo de contrarrestar los efectos económicos de las medidas tomadas para frenar el avance del covid-19, en momentos en que el país fue cerrado al mundo por aire, tierra y mar, incluso, hasta poco después de eso.
El pago por el concepto FASE se hacía quincenalmente a los empleados cuyos empleadores realizaron el proceso de aplicación correctamente cuando entraron en suspensión, por estar las empresas cerradas o fuera de operación.
Las transferencias se realizaban a los bancos a los que correspondían las cuentas beneficiarias y para los trabajadores que no tenían cuenta en ninguna entidad de intermediación financiera entonces se procedía a abrirles una cuenta de nómina en el Banco de Reservas.
El programa tuvo dos modalidades. El FASE 1 era una subvención para los trabajadores cuyas empresas se encontraban cotizando por sus trabajadores a la Tesorería de la Seguridad Social (TSS) y habían cerrado sus operaciones por la menor actividad económica debido a las medidas de distanciamiento social ordenadas para evitar la propagación del covid-19.
El FASE 2 consistió en una subvención para los trabajadores de empresas manufactureras y micro, medianas y pequeñas empresas (mipyme) que continuaban operando mientras el resto estaba cerrada por disposición del Ejecutivo.


























